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HUV y Facultad de Salud llevaron atención y apoyo humanitario a Buenaventura tras la emergencia por el sismo

 

Docentes, egresados y profesionales vinculados a la Facultad de Salud de la Universidad del Valle participaron en una brigada de salud que fortaleció la atención hospitalaria y llevó servicios de salud a comunidades del Distrito de Buenaventura entre el 13 y el 15 de agosto.

La emergencia generada tras el sismo del pasado 10 de agosto movilizó las capacidades de diferentes instituciones del Valle del Cauca. Como parte de esta respuesta, el Hospital Universitario del Valle, en articulación con la Universidad del Valle, desarrolló una brigada de salud para apoyar al Hospital Luis Ablanque de la Plata y a las comunidades de Buenaventura que requerían atención.

La Facultad de Salud participó activamente en esta misión a través de integrantes de las Escuelas de Medicina y Enfermería, docentes del programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria, profesionales y egresados, quienes se desplazaron al Distrito de Buenaventura para fortalecer tanto la respuesta hospitalaria como las acciones de atención en territorio. La brigada se desarrolló entre el 13 y el 15 de agosto y concentró sus esfuerzos en diferentes frentes: atención prehospitalaria y primaria en salud, apoyo al servicio de urgencias, atención a población vulnerable, primeros auxilios psicológicos, traslado de pacientes y organización de medicamentos e insumos humanitarios.

Una respuesta articulada entre el hospital y los territorios

El equipo se organizó en dos grandes áreas de trabajo: una destinada al apoyo de las actividades hospitalarias y otra enfocada en el trabajo de campo en diferentes sectores de Buenaventura. La coordinación se realizó de manera articulada entre la Universidad del Valle, el Hospital Universitario del Valle, el Hospital Luis Ablanque de la Plata, la Secretaría de Salud y otros actores presentes en el territorio.

La profesora Alejandra María Díaz Tamayo, docente de la Tecnología en Atención Prehospitalaria y quien lideró la brigada de la Universidad del Valle en Buenaventura, destacó el alcance de esta articulación: “Realizamos trabajo de campo en diferentes territorios del distrito, brindando atención primaria en salud, primeros auxilios psicológicos y traslado de pacientes desde los diferentes barrios hacia instituciones de salud. Además, apoyamos la organización y distribución de los insumos médicos de acuerdo con las necesidades de cada territorio”, explicó.

La docente señaló además que el trabajo conjunto con la Secretaría de Salud permitió coordinar el desplazamiento de los equipos hacia los sectores donde se requería una atención prioritaria. Esta coordinación fue fundamental para distribuir el talento humano disponible, organizar los grupos de voluntarios y facilitar el ingreso a diferentes comunidades, en algunos casos con el acompañamiento de líderes comunitarios y organismos de seguridad.

 

Llegar donde la atención era más necesaria

Una parte importante de la brigada se concentró en comunidades donde las dificultades de acceso a los servicios de salud se habían agudizado por la emergencia.

En sectores como La Ruñidera, San Francisco y Guadalupe, los equipos realizaron valoraciones a niños, adultos mayores, gestantes y otros integrantes de la comunidad. Las jornadas incluyeron toma de signos vitales, valoración inicial, curaciones, entrega de medicamentos con fórmula médica, educación en salud, vacunación y primeros auxilios psicológicos.
El profesor Luis Alexander Lovera Montilla, de la Escuela de Enfermería, hizo parte de las jornadas de atención en territorio y del apoyo hospitalario. Para él, la decisión de sumarse a la brigada fue inmediata: “No hubo ningún momento en dudar cuando solicitaron lo de Buenaventura. La necesidad de ayudar era inmediata y, desde que llegamos, encontramos comunidades y servicios de salud que requerían todo nuestro apoyo”, señaló.

En el barrio La Ruñidera, por ejemplo, el equipo instaló un punto de atención desde el cual se valoraron pacientes de diferentes edades y condiciones de vulnerabilidad. Durante una de las jornadas fueron identificados dos niños que requerían atención prioritaria debido a dificultades respiratorias y deshidratación. Ante la falta de ambulancias disponibles, el equipo gestionó su traslado hacia una institución de salud en un vehículo de la Secretaría de Salud. El profesor Lovera recordó esta experiencia como una muestra de los desafíos que enfrentaron los equipos durante la emergencia: “En situaciones como esta hay que tomar decisiones para garantizar que los pacientes prioritarios reciban atención. En territorio valoramos niños, gestantes, adultos mayores y otras personas que no podían acceder fácilmente a los servicios, y trabajamos articuladamente para lograr sus traslados cuando era necesario”.

Además de la atención en puntos comunitarios, algunos integrantes de la brigada recorrieron viviendas para atender a personas que, por sus condiciones de salud o movilidad, no podían desplazarse hasta los lugares establecidos para las jornadas.

 

El apoyo dentro del Hospital Luis Ablanque de la Plata

La respuesta también se desarrolló al interior del Hospital Luis Ablanque de la Plata, donde parte del equipo apoyó el servicio de urgencias y otras áreas que requerían refuerzo. Estudiantes y profesores y Tecnólogos en Atención Prehospitalaria participaron en labores de triage, reanimación, procedimientos y atención en las zonas de expansión habilitadas fuera de las instalaciones hospitalarias.

La egresada de la Facultad de Salud y brigadista en Atención Prehospitalaria, Karla Andrea Quiroga Vargas, destacó el impacto que tuvo la llegada del equipo en un momento especialmente complejo para el hospital y su personal: “Fue una experiencia muy enriquecedora, porque cuando llegamos encontramos a muchos pacientes en carpas, expuestos al sol y a la lluvia. Desde el equipo de Atención Prehospitalaria pudimos apoyar para brindar la mayor atención posible y ayudar al personal en diferentes procedimientos y necesidades del servicio”, relató.

Durante los días posteriores, el equipo continuó fortaleciendo diferentes áreas de atención, mientras otros brigadistas se desplazaban hacia las comunidades. Para Karla, una de las experiencias más significativas fue poder llegar a sectores donde, debido a la emergencia, las personas enfrentan mayores dificultades para acceder a los servicios de salud: “Parte del equipo se dividió para llegar a comunidades donde los servicios de salud no estaban llegando y las personas no podían desplazarse por sus propios medios. Lo más gratificante fue ver el agradecimiento de las comunidades y del mismo personal de salud”.

Atención materna, neonatal y pediátrica

Dentro de las acciones desarrolladas también se brindó apoyo a la atención de mujeres gestantes, partos y recién nacidos. En el Centro de Salud Bellavista, el equipo participó en la atención de partos y en la recepción de dos recién nacidos para su adaptación neonatal, además de apoyar la valoración y remisión de gestantes que requerían atención especializada.

El profesor Alexander Lovera recordó algunas de estas experiencias, entre ellas el acompañamiento a pacientes gestantes que presentaban condiciones de riesgo: “Pudimos apoyar el traslado y la atención de maternas en condiciones complejas, participar en la atención de un parto y acompañar la adaptación neonatal de recién nacidos. Son situaciones en las que cada profesional aporta desde sus competencias para responder a las necesidades del momento”.

 

Organizar para poder ayudar

Además de la atención directa a pacientes, la brigada asumió una tarea fundamental para garantizar que los recursos disponibles pudieran llegar a quienes los necesitaban, la organización de los medicamentos e insumos que llegaban al hospital como parte de las donaciones. Los equipos apoyaron la recepción, clasificación y organización de estos elementos, verificando también las fechas de vencimiento de los medicamentos y preparando los insumos para su posterior distribución hacia los territorios priorizados.

Karla Quiroga destacó que esta labor fue clave para las jornadas desarrolladas en las comunidades: “Llegaban muchos insumos y fue necesario establecer una cadena de organización. Clasificamos los medicamentos y elementos que podían ser utilizados y esto permitió que, cuando salíamos a territorio, pudiéramos llevar insumos de primera necesidad para las comunidades”, explicó.

La brigadista señaló que, con el acompañamiento y aval del personal médico, también se apoyó la entrega de medicamentos de primera necesidad a personas que contaban con su respectiva fórmula médica. Al finalizar las jornadas, el proceso de organización permitió dejar estructurado el almacén de medicamentos e insumos, facilitando su control y posterior distribución.

Una experiencia de compromiso y trabajo colectivo

Para quienes participaron, la brigada representó no solo una oportunidad de poner sus conocimientos y experiencia al servicio de las comunidades, sino también una muestra de la importancia de la articulación institucional ante situaciones de emergencia. Durante los tres días de trabajo, la intervención integró acciones de atención primaria y prehospitalaria, apoyo hospitalario, atención extramural, primeros auxilios psicológicos, gestión de medicamentos e insumos y traslado de pacientes.

La profesora Alejandra María Díaz Tamayo resaltó precisamente el trabajo conjunto que permitió llevar los equipos de salud hacia los diferentes territorios: “La articulación con las instituciones y con la Secretaría de Salud fue fundamental para organizar los equipos y llevar la atención a los lugares donde se necesitaba de manera oportuna”, manifestó.

La experiencia también dejó importantes aprendizajes sobre los retos que enfrentan los servicios de salud durante una emergencia, especialmente frente a la disponibilidad de transporte sanitario y la necesidad de contar con mecanismos de coordinación que permitan responder rápidamente a las poblaciones más vulnerables. Con la participación de docentes, profesionales y egresados de la Facultad de Salud, la Universidad del Valle se sumó a una respuesta interinstitucional que llevó atención y acompañamiento tanto al Hospital Luis Ablanque de la Plata como a diferentes comunidades del Distrito de Buenaventura. Una experiencia que, en medio de la emergencia, reafirmó el compromiso de la Universidad pública con los territorios y la capacidad de su comunidad para poner el conocimiento y el talento humano al servicio de quienes más lo necesitan.

 

 

 

Facultad de Salud de Univalle se moviliza para apoyar a las comunidades afectadas por el sismo del 10 de agosto

Desde las primeras horas de la emergencia, Docentes, Estudiantes, Residentes y Egresados de la Facultad de Salud se articularon con el Hospital Universitario del Valle y diferentes instituciones para fortalecer la atención en Cali y otros territorios afectados.

 

El sismo ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto activó una respuesta solidaria de la Universidad del Valle y su la Facultad de Salud, que desde las primeras horas puso a disposición sus capacidades académicas, asistenciales y humanas para contribuir a la atención de las personas afectadas. La respuesta se desarrolló inicialmente en Cali, donde la Universidad del Valle habilitó el Centro Deportivo Universitario (CDU) del Campus San Fernando como zona de expansión para recibir pacientes que debieron ser evacuados del Hospital Universitario del Valle Evaristo García.

Durante la jornada, pacientes de los servicios de medicina interna, ginecología y cirugía general permanecieron en el CDU, donde recibieron seguimiento por parte de Profesores y Residentes. Asimismo, estudiantes de pregrado y posgrado de los programas de Medicina y Tecnología en Atención Prehospitalaria se sumaron a las labores de atención y acompañamiento.

La articulación entre la Facultad de Salud, la Escuela de Medicina y el Hospital Universitario del Valle permitió responder de manera oportuna a las necesidades generadas durante las primeras horas de la emergencia. Una vez se garantizó la continuidad de la atención en las instalaciones hospitalarias, los pacientes fueron trasladados nuevamente al Hospital Universitario del Valle.

Atención en salud más allá de Cali

La respuesta de la Facultad de Salud también se extendió a otros territorios afectados. Docentes, Especialistas y Residentes se incorporaron a la brigada promovida por el Hospital Universitario del Valle para apoyar la atención en el Distrito de Buenaventura.

En esta jornada participaron las Escuelas de Medicina y Enfermería, cuyos equipos desarrollaron acciones de atención primaria en salud, primeros auxilios psicológicos y traslado de pacientes desde diferentes barrios hacia instituciones de salud. “Realizamos trabajo de campo en diferentes territorios del distrito, brindando atención primaria en salud, primeros auxilios psicológicos y traslado de pacientes desde los diferentes barrios hacia instituciones de salud. Además, apoyamos la organización y distribución de los insumos médicos de acuerdo con las necesidades de cada territorio”, explicó la profesora Alejandra María Díaz Tamayo, docente de la Tecnología en Atención Prehospitalaria y líder de la brigada de la Universidad del Valle en Buenaventura.

De manera complementaria, profesionales del área de cirugía del Hospital Universitario del Valle participaron en la atención de los pacientes, mientras los equipos de la Universidad apoyaron la organización y clasificación de los insumos médicos recibidos en el Hospital Luis Ablanque de la Plata, de acuerdo con las necesidades identificadas en los diferentes territorios. Estas acciones se desarrollaron en articulación con la Secretaría de Salud de Buenaventura, permitiendo coordinar el desplazamiento de los equipos de salud hacia los lugares donde se requería atención oportuna.

 

Salud mental, una prioridad después de la emergencia

La emergencia también generó necesidades relacionadas con la salud mental y el bienestar emocional de las personas afectadas. Frente a este panorama, estudiantes de últimos semestres de Psicología, egresados y estudiantes de posgrado se vincularon a brigadas alrededor de Cali. Esta labor se desarrolló de manera articulada con equipos de la Defensa Civil, la Asociación Colombiana de Facultades de Psicología y el Colegio Colombiano de Psicólogos, fortaleciendo la capacidad de acompañamiento psicosocial durante la emergencia.

Desde la Facultad de Psicología resaltaron, además, la importancia de mantener este acompañamiento después de la fase inicial del desastre, teniendo en cuenta que los efectos psicológicos y sociales pueden permanecer durante un periodo prolongado. Por ello, se adelanta una estrategia conjunta con la Vicerrectoría de Bienestar Universitario orientada a responder a las necesidades de la comunidad universitaria.

“Univalle Contigo”: de un punto de acopio a una red de apoyo

Una de las expresiones más significativas de la respuesta universitaria surgió de la iniciativa de estudiantes de los programas de Tecnología Atención Prehospitalaria y Medicina, quienes comenzaron a organizar un punto de apoyo humanitario pocas horas después del evento. La iniciativa, que inicialmente funcionó como un punto de acopio, fue creciendo gracias a la participación de estudiantes, docentes y egresados, hasta consolidarse como “Univalle Contigo”, con respaldo institucional de la Rectoría y la Vicerrectoría de Bienestar Universitario. “Lo que empezó como un punto de acopio es hoy un punto de apoyo ‘Univalle Contigo’, con una robusta articulación y respaldo institucional. Esto nos ha permitido diversificar las ayudas y apoyos que brindamos, no solamente a nuestra comunidad universitaria, sino también a toda la ciudad y al Valle del Cauca”, explicó el profesor Johonathan Guerrero, director del programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria.

 

Desde este espacio se han gestionado ayudas destinadas tanto a integrantes de la comunidad universitaria como a población afectada en Cali y diferentes municipios del Valle del Cauca. Entre los territorios que han recibido apoyo se encuentran Buenaventura, Tuluá, Roldanillo, Cartago y Zarzal, además de otros municipios de la región. La iniciativa también ha contado con la participación de estudiantes voluntarios de diferentes áreas de la Universidad, ampliando el alcance de la respuesta y consolidando un trabajo interdisciplinario en torno a las necesidades generadas por la emergencia.

El compromiso continúa

La respuesta de la Facultad de Salud frente al sismo refleja la capacidad de la Universidad del Valle para poner al servicio de la sociedad su conocimiento, talento humano e infraestructura en momentos de emergencia. Desde la atención de pacientes y el apoyo a los servicios hospitalarios, hasta las brigadas en territorio, el acompañamiento en salud mental y la gestión de ayudas humanitarias, docentes, estudiantes, residentes y egresados han contribuido a una respuesta articulada que trasciende las primeras horas del desastre.

La experiencia de “Univalle Contigo” demuestra, además, el papel que puede desempeñar la Universidad pública como institución comprometida con las necesidades de las comunidades. La respuesta no se limita a la atención inmediata, sino que plantea la necesidad de mantener el acompañamiento durante las etapas posteriores de la emergencia, en articulación con las instituciones y organizaciones que trabajan por la recuperación de los territorios afectados.

La Asociación Colombiana de Patología otorgará el reconocimiento "Vida y Obra" al profesor Luis Eduardo Bravo Ocaña

La Facultad de Salud de la Universidad del Valle celebra un nuevo reconocimiento para el profesor jubilado de la Escuela de Medicina, Dr. Luis Eduardo Bravo Ocaña, quien recibirá el homenaje "Vida y Obra", la máxima distinción otorgada por la Asociación Colombiana de Patología, durante el 45.° Congreso Colombiano de Patología, que se realizará en Cali entre el 13 y el 15 de agosto de 2026.

 

Este reconocimiento distingue a profesionales que, a lo largo de su vida académica y científica, han realizado aportes excepcionales al desarrollo de la patología en Colombia. En el caso del Dr. Bravo, la Asociación resalta una trayectoria caracterizada por el rigor científico, la excelencia académica y una visión integradora de la especialidad, en la que convergen el diagnóstico, la investigación, la docencia y la salud pública.

Durante décadas, el profesor Luis Eduardo Bravo ha impulsado una concepción de la patología que trasciende el diagnóstico individual para convertir la información generada por los servicios de patología en una herramienta fundamental para comprender el comportamiento de las enfermedades en las poblaciones, fortalecer la vigilancia epidemiológica y orientar la toma de decisiones en salud pública.

Su trabajo ha sido determinante en el fortalecimiento del Registro Poblacional de Cáncer de Cali, reconocido internacionalmente como uno de los sistemas de vigilancia epidemiológica más importantes de América Latina. Desde allí ha liderado investigaciones nacionales e internacionales que han contribuido al conocimiento de la incidencia, distribución y tendencias del cáncer, generando evidencia científica para el diseño de políticas públicas y estrategias de prevención. Paralelamente, su labor como docente e investigador ha dejado una huella profunda en la formación de múltiples generaciones de médicos patólogos, investigadores y profesionales de la salud, consolidando una escuela de pensamiento basada en el compromiso con la ciencia, la ética y el servicio a la sociedad.

 

La Asociación Colombiana de Patología destaca que esta distinción reconoce una carrera dedicada a integrar la práctica asistencial, la investigación, la formación de especialistas y la construcción de conocimiento científico útil para enfrentar los desafíos actuales de la salud, en un contexto de permanente evolución de la especialidad.

Al conocer la decisión de la Asociación, el profesor Bravo expresó su gratitud mediante una carta dirigida a la presidenta de la entidad, la doctora Luz Fernanda Sua Villegas, en la que manifestó: "Recibo este reconocimiento con profunda gratitud y con la convicción de que constituye un honor que trasciende lo personal, pues refleja el apoyo y la colaboración de maestros, colegas, estudiantes e instituciones con las que he tenido el privilegio de compartir mi vida académica y profesional."

Este nuevo homenaje se suma a los múltiples reconocimientos recibidos por el profesor Bravo a lo largo de su carrera. En 2025, la Universidad del Valle le confirió el título de Doctor Honoris Causa en Salud, exaltando su sobresaliente trayectoria académica, científica y profesional, así como su liderazgo en investigación oncológica, salud pública y formación de talento humano. Para la Facultad de Salud, este reconocimiento representa también un motivo de orgullo institucional, al exaltar el legado de uno de sus profesores más emblemáticos, cuya obra ha trascendido las aulas y los laboratorios para convertirse en un referente nacional e internacional en patología, epidemiología del cáncer e investigación en salud.

La entrega oficial del homenaje "Vida y Obra" tendrá lugar durante la ceremonia inaugural del 45.° Congreso Colombiano de Patología, que se llevará a cabo del 13 al 15 de agosto de 2026, evento que reunirá en Cali a especialistas, investigadores y profesionales de todo el país para analizar los avances y retos de esta disciplina fundamental para la medicina contemporánea.

El Instituto Cisalva propone intervenciones sostenibles y basadas en evidencia frente al aumento de violencia en Cali

La reciente cifra de más de 500 homicidios registrados en Cali antes de finalizar el primer semestre de 2026 ha encendido las alertas sobre la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención de la violencia en la ciudad. En este contexto, el Instituto de Investigación y Desarrollo en Prevención de la Violencia y Promoción de la Convivencia Social (Cisalva) de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle reiteró la importancia de abordar esta problemática desde una perspectiva integral y de salud pública.

Imagen tomada de istockphoto.com

 

El informe publicado por el periódico El País, donde se presenta esta cifra, ha generado preocupación al evidenciar que la violencia continúa siendo uno de los principales desafíos para la ciudad. Según el reporte, la mayoría de los casos corresponden a hombres jóvenes, más del 80 % de los homicidios fueron cometidos con armas de fuego y las comunas del oriente concentran el mayor número de hechos violentos, reflejando la persistencia de profundas desigualdades sociales y territoriales. La publicación también expone que, si bien la Administración Distrital ha fortalecido acciones como operativos focalizados, articulación con la Fuerza Pública y programas dirigidos a jóvenes, expertos coinciden en que estos esfuerzos deben complementarse con intervenciones sociales de largo plazo que transformen las condiciones estructurales que favorecen la violencia.

En este contexto, la profesora María Isabel Gutiérrez, directora del Instituto Cisalva, amplió este análisis, donde destacó la necesidad de construir políticas públicas sostenibles, respaldadas por la evidencia científica y con continuidad entre las diferentes administraciones. “Definitivamente hay muchos esfuerzos y empeños por disminuir esta cifra de homicidios, pero no es una tarea fácil ni rápida. Se necesitan programas que se sostengan y políticas públicas que den continuidad a las decisiones que se toman en cada administración”, afirmó la investigadora.

 

Desde el Instituto Cisalva, una de las líneas de trabajo prioritarias actualmente es la prevención de la violencia intrafamiliar y doméstica, al considerar que este tipo de violencia constituye un importante factor de riesgo para futuras conductas agresivas. “Las investigaciones muestran que las personas expuestas a violencia intrafamiliar, castigo físico o agresiones dentro del hogar tienen una mayor probabilidad de reproducir conductas violentas en su vida adulta”, explicó María Isabel Gutiérrez.

La directora recordó que el Instituto ha desarrollado históricamente proyectos de intervención con jóvenes en condición de vulnerabilidad, entre ellos el programa Tips Jóvenes Sin Fronteras, ejecutado junto con la Alcaldía de Cali y la Policía Metropolitana durante el periodo 2016-2019. Según la investigadora, este proyecto logró transformaciones significativas en jóvenes vinculados a pandillas en varias comunas de la ciudad. “Lo que deben tener los programas es sostenibilidad. No se trata de ensayar cada vez, sino de consolidar estrategias que ya han demostrado, con evidencia científica, que pueden generar cambios reales en la población vulnerable”, señaló.

 

Para Cisalva, la violencia debe entenderse como un fenómeno multicausal que involucra factores sociales, económicos, familiares y culturales. Por ello, la institución insiste en la necesidad de combinar acciones de seguridad con oportunidades de educación, empleo y acompañamiento social para los jóvenes.

Finalmente, la profesora Gutiérrez hizo un llamado tanto a las instituciones como a la ciudadanía a asumir un papel activo en la prevención de la violencia. “Todos somos partícipes de la prevención. Desde respetar las normas hasta fortalecer la tolerancia y brindar oportunidades a los jóvenes vulnerables. Cuando a un joven se le da una oportunidad real, puede transformarse y contribuir al bienestar de toda la ciudad”, concluyó.

 

Con este tipo de investigaciones y proyectos, el Instituto Cisalva de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle continúa aportando conocimiento científico y propuestas de intervención orientadas a la construcción de una ciudad más segura, equitativa y comprometida con la promoción de la convivencia social.

Práctica de Fonoaudiología fortalece la participación de estudiantes con discapacidad en la vida universitaria

Una práctica profesional del programa de Fonoaudiología de la Facultad de Salud acompañó durante el semestre 2026-1 a estudiantes universitarios en sus procesos académicos y de participación, promoviendo nuevas formas de comprender la comunicación, la accesibilidad y la inclusión dentro del campus.

 

¿Qué puede aportar la Fonoaudiología a la permanencia de estudiantes con discapacidad en la educación superior? Esa fue la pregunta que dio origen a una experiencia de práctica profesional desarrollada por estudiantes de último semestre del programa de Fonoaudiología de la Facultad de Salud, quienes durante el primer semestre de 2026 construyeron un espacio de acompañamiento basado en el diálogo, la escucha y la reflexión colectiva.

La iniciativa, orientada por la profesora Andrea Aguilar Arias, surgió como una evolución del trabajo que desde 2022 venía desarrollándose junto a un colectivo de estudiantes con discapacidad de la Universidad (ColDi). En esta nueva etapa, el proyecto amplió su alcance para recibir a estudiantes, hicieran o no parte del colectivo institucional, centrándose especialmente en quienes atravesaban la etapa final de su formación universitaria y desarrollaban sus trabajos de grado, pasantías e investigaciones. Más que un acompañamiento académico convencional, la práctica propuso comprender la comunicación como una herramienta para la participación social y la transformación de los entornos, reconociendo que las barreras que enfrentan las personas con discapacidad no siempre están en ellas, sino en las dinámicas institucionales que limitan su participación. Esta perspectiva permitió ampliar el campo de acción de la Fonoaudiología hacia escenarios educativos y comunitarios, donde el lenguaje, la lectura, la escritura y la oralidad se entienden como procesos profundamente vinculados con la vida universitaria.

 

Un espacio construido desde el diálogo

Durante diecisiete semanas, el equipo conformado por los estudiantes Evelyn Jhoana Rojas, Juan Camilo Restrepo y Yulieth Esmeralda Castro desarrolló encuentros presenciales y virtuales en diferentes espacios del campus y de la ciudad, adaptando las dinámicas para garantizar la continuidad del acompañamiento. Entre las principales acciones realizadas estuvieron los círculos permanentes de diálogo, el acompañamiento personalizado en procesos de lectura, escritura y organización de trabajos de grado, la búsqueda bibliográfica y la consolidación de un Club de Lectura Crítica, donde estudiantes y practicantes analizaron conjuntamente textos sobre estudios críticos latinoamericanos sobre discapacidad y compartieron experiencias sobre su tránsito por la Universidad.

Estos encuentros permitieron identificar necesidades que iban más allá de la escritura académica. Aspectos relacionados con la accesibilidad, la participación, las respuestas institucionales, la salud mental y las formas de habitar la Universidad surgieron de manera constante en las conversaciones, consolidando un espacio donde las experiencias individuales se transformaron en conocimiento colectivo.

 

La comunicación como herramienta para transformar entornos

Uno de los principales aprendizajes de la práctica fue comprender que acompañar no significa intervenir sobre una persona, sino construir con ella.

Desde esta perspectiva, la Fonoaudiología dejó de enfocarse exclusivamente en procesos tradicionales de atención individual para aportar a la construcción de entornos más accesibles mediante estrategias como la elaboración de guías de lectura adaptadas, el fortalecimiento de habilidades de comunicación académica y la identificación de barreras y facilitadores que inciden en la participación de estudiantes con discapacidad en la vida universitaria.

Como explicó una de las estudiantes participantes de la práctica: "Pudimos reconocer que los estudiantes necesitan una mirada integral, no solamente en aspectos de escritura, lectura y oralidad, sino también en accesibilidad, participación y en el reconocimiento de sus formas particulares de habitar la Universidad."

La experiencia también permitió cuestionar concepciones tradicionales sobre la discapacidad y evidenciar que las personas con discapacidad no son únicamente receptoras de apoyos, sino productoras de conocimiento capaces de enriquecer las discusiones sobre inclusión, participación y justicia social.

 

Dos productos para compartir las experiencias

Como resultado del proceso, los estudiantes junto con la docente desarrollaron dos productos que recopilan los aprendizajes construidos durante la práctica.

El primero fue el podcast "Tardear con Fono", una narrativa sonora elaborada a partir de la bitácora construida durante todo el semestre, donde los practicantes relatan cómo la experiencia transformó su comprensión de la profesión y recoge las voces y reflexiones compartidas por los estudiantes con discapacidad participantes en el espacio.

El segundo fue una exposición de Fotovoz, una metodología participativa que utiliza la fotografía como medio para expresar experiencias, reflexiones y sentimientos sobre la vida universitaria. A través de imágenes y relatos, el proyecto abordó temas como las barreras institucionales, la accesibilidad, el capacitismo, las diferentes formas de habitar la Universidad y el papel de la comunidad en la permanencia estudiantil.

 

Ambos productos fueron presentados durante el cierre de la práctica en un encuentro denominado “Diálogos colectivos de resonancias universitarias” para compartir y visibilizar las experiencias con la comunidad universitaria, donde estudiantes, docentes e invitados conocieron los resultados que demuestran cómo la Fonoaudiología puede contribuir a construir una universidad más accesible, participativa e incluyente. Más allá de los productos desarrollados, la práctica dejó una reflexión que orientó todo el proceso: comprender que la comunicación no se limita a la voz ni al lenguaje oral, sino que también se construye desde las experiencias compartidas, la escucha, los afectos y las múltiples maneras de relacionarnos con los demás.

En el siguiente enlace puedes conocer los dos productos desarrollados durante la práctica: https://bit.ly/3T5LzP3

Residente de Anestesiología fortalece su formación con movilidad internacional en Argentina

Josué Daniel Gómez Martínez, Residente de tercer año de la Especialización en Anestesiología de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle, realizó una rotación clínica internacional en el Hospital de Niños "Dr. Orlando Alassia", en Santa Fe, Argentina, gracias al apoyo de la Convocatoria de Expertos Internacionales ICETEX 2026.

Durante su estancia académica, desarrollada en mayo de 2026, el Residente profundizó sus conocimientos en anestesia regional pediátrica, un campo de creciente importancia por su aporte al manejo del dolor perioperatorio, la reducción del uso de opioides y el mejoramiento de la seguridad en la atención de pacientes pediátricos.

La rotación se llevó a cabo bajo la tutoría del doctor Julio César La Palma, reconocido referente latinoamericano en anestesia regional pediátrica, permitiendo el fortalecimiento de competencias clínicas y la actualización en técnicas basadas en la evidencia científica.

"Esta experiencia fortaleció mi formación profesional y permitió establecer vínculos académicos que contribuirán al desarrollo de futuras iniciativas de cooperación e investigación entre ambas instituciones", señaló el Residente.

La movilidad contó con el respaldo del Departamento de Anestesiología de la Universidad del Valle, la Oficina de Asuntos Internacionales de la Facultad de Salud y la Convocatoria de Expertos Internacionales ICETEX 2026, consolidando el compromiso institucional con la formación de especialistas y la cooperación académica internacional.

Universidad del Valle fortalece la detección temprana del cáncer infantil mediante taller dirigido al talento humano en salud del norte del Cauca

Con el propósito de fortalecer las capacidades del personal de salud para la identificación oportuna del cáncer infantil, la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) en Cáncer de la Facultad de Salud desarrolló el taller “Detección temprana del cáncer infantil en atención primaria”, una iniciativa realizada en articulación con la IPSI Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN).

 

La jornada, realizada el pasado 11 de junio, estuvo acompañada por la profesora Vivian Carolina Piedrahita Romero, docente de la Escuela de Enfermería y miembro de la I+D+i en Cáncer de la Facultad de Salud, junto a un equipo interdisciplinario conformado por Paula Andrea Tose Vergara, enfermera, magíster en Salud Pública y candidata a Doctora en Ciencias de la Salud y miembro de la I+D+i en Cáncer de la Facultad de Salud; y la Dra. María Alejandra Ágredo Lucio, médica pediatra y hematooncóloga pediatra, con formación en el Instituto Nacional de Cancerología, junto a un equipo interdisciplinario.

El taller estuvo dirigido a profesionales de medicina, enfermería, auxiliares de enfermería y promotores de salud de la IPS ACIN, con el objetivo de fortalecer sus competencias para reconocer signos y síntomas de alarma, orientar adecuadamente a las familias y favorecer la remisión temprana de niños y niñas con sospecha de cáncer hacia servicios especializados.

 

Durante el encuentro se abordaron aspectos fundamentales como las generalidades del cáncer infantil, su importancia como problema de salud pública, los tipos de cáncer más frecuentes en población pediátrica, las rutas de atención desde la estrategia AIEPI para cáncer infantil y el análisis de casos clínicos mediante metodologías participativas que permitieron relacionar los conocimientos adquiridos con situaciones reales de atención.

Para la profesora Vivian Piedrahita, esta formación representa una oportunidad para acercar el conocimiento científico y fortalecer el rol del talento humano en salud como actor clave en la detección temprana: “La atención primaria tiene un papel fundamental en la sospecha inicial del cáncer infantil, porque reconocer a tiempo los signos de alarma puede cambiar el pronóstico y las oportunidades de tratamiento de los niños y niñas”.

 

La actividad cobra especial relevancia frente al desafío que representa el diagnóstico tardío del cáncer infantil, una situación que continúa impactando los resultados en salud. Por ello, fortalecer las capacidades del personal de primera atención contribuye a reducir barreras, mejorar los tiempos de diagnóstico y favorecer una atención más oportuna e integral.

Con este tipo de iniciativas, la Universidad del Valle, a través de la Facultad de Salud y la Unidad I+D+i en Cáncer, reafirma su compromiso con la generación de conocimiento, la educación continua y el trabajo articulado con comunidades y territorios para aportar al fortalecimiento de la salud pública y la atención oncológica en Colombia.

 

Expertos internacionales fortalecen la formación del Doctorado en Ergonomía de la Universidad del Valle

 

Entre el 16 y el 26 de junio de 2026, el Doctorado en Ergonomía de la Facultad de Salud realizó su semana de concentración académica, un espacio de formación avanzada que reunió a estudiantes, docentes e investigadores alrededor de nuevas perspectivas teóricas y metodológicas para el estudio de la relación entre las personas, el trabajo y los sistemas organizacionales. Esta jornada contó con la participación de destacados expertos internacionales en el campo de la Ergonomía de la Actividad Francófona, quienes aportaron sus conocimientos y experiencias investigativas para fortalecer el proceso formativo de los futuros doctores en Ergonomía. La participación internacional fue posible gracias al apoyo de la estrategia “Expertos Internacionales” del ICETEX, que impulsa la movilidad académica y la transferencia de conocimiento especializado hacia las instituciones de educación superior del país.

Durante la semana de concentración participaron los doctores José Orlando Gomes (Brasil), Vivian Aline Mininel (Brasil), Octavio López Millán (México) y Denis Chávez (Ecuador), investigadores con amplia trayectoria en áreas estratégicas de la ergonomía y los factores humanos.

 

El doctor José Orlando Gomes, expresidente de la Asociación Internacional de Ergonomía (IEA) y doctor por la Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ) y el Conservatoire National des Arts et Métiers (CNAM) de Francia, compartió su experiencia en macroergonomía e ingeniería de la resiliencia, abordando el análisis de sistemas complejos y organizaciones de alto riesgo, con aportes relacionados con la seguridad y la adaptación organizacional.

La doctora Vivian Aline Mininel, investigadora de la Federal University of São Carlos (UFSCar) y del Centre de Recherche sur le Travail et le Développement (CRTD-CNAM), aportó desde la perspectiva de la ergonomía de la actividad y la salud mental en el trabajo, profundizando en las diferencias entre el trabajo prescrito y el trabajo real, así como en los factores psicosociales y el bienestar de los trabajadores, especialmente en el sector salud.

Por su parte, el doctor Denis Chávez, docente investigador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y doctor en Ciencias Cognitivas de la Université Paris Sciences & Lettres (PSL), fortaleció la discusión académica alrededor de la ergonomía cognitiva, la usabilidad, las interfaces tecnológicas y la tele-ergonomía, incluyendo metodologías innovadoras como el análisis mediante eye-tracking y el estudio de nuevas formas de trabajo digital.

El doctor Octavio López Millán, investigador del Instituto Tecnológico de Hermosillo (México), enriqueció el espacio desde la ergonomía física y la ingeniería industrial, aportando herramientas relacionadas con antropometría aplicada, diseño de estaciones de trabajo y estrategias para prevenir lesiones laborales, articulando la salud ocupacional con la productividad.

 

La presencia de estos académicos permitió que los estudiantes del Doctorado en Ergonomía ampliaran sus perspectivas investigativas, integrando dimensiones físicas, cognitivas y organizacionales para responder a los desafíos actuales del mundo laboral, desde los sectores industriales hasta los nuevos escenarios mediados por la tecnología y el trabajo remoto. Además, este encuentro fortaleció la creación de redes internacionales de colaboración científica, generando oportunidades para futuras investigaciones conjuntas, movilidad académica y cooperación con instituciones y centros de investigación de reconocimiento mundial.

Con esta semana de concentración, el Doctorado en Ergonomía continúa trabajando en la formación de investigadores capaces de generar soluciones innovadoras frente a los desafíos sociolaborales actuales y consolida el liderazgo de la Universidad del Valle en la producción de conocimiento para la promoción de ambientes de trabajo más saludables y seguros.

Profesora de la Facultad de Salud fortalece la presencia internacional de la Universidad del Valle en investigación y vigilancia del cáncer

La profesora Elvia Karina Grillo, docente del Departamento de Patología de la Facultad de Salud, participó en una comisión académica internacional desarrollada en Francia, en el marco de dos importantes escenarios científicos en epidemiología y vigilancia del cáncer: el 50th Scientific Meeting of the GRELL (Group for Cancer Epidemiology and Registration in Latin Language Countries), realizado en Dijon del 13 al 15 de mayo de 2026, y la conferencia IARC@60 “Cancer Research into Action”, organizada por la International Agency for Research on Cancer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Lyon del 19 al 21 de mayo de 2026.

Esta movilidad académica, que contó con financiación parcial del ICETEX a través de la convocatoria Expertos Internacionales, permitió fortalecer la participación de la Universidad del Valle en redes científicas globales y visibilizar el trabajo desarrollado desde el Registro Poblacional de Cáncer de Cali y el Departamento de Patología en el campo de la investigación epidemiológica del cáncer.

Durante su participación en el encuentro del GRELL, la profesora Grillo presentó resultados de investigaciones relacionadas con el impacto y uso de los datos de registros poblacionales de cáncer, así como avances en innovación metodológica mediante el uso de inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural aplicado a reportes de patología. Estos aportes permitieron destacar el liderazgo institucional en transformación digital, fortalecimiento de la calidad de la información y generación de conocimiento para la vigilancia en salud pública.

Posteriormente, en la conferencia IARC@60, uno de los espacios internacionales más relevantes en investigación y control del cáncer, la profesora presentó estudios enfocados en supervivencia del cáncer y análisis de inequidades en salud, contribuyendo a las discusiones globales sobre los desafíos actuales en epidemiología del cáncer. La comisión académica también permitió consolidar alianzas estratégicas con investigadores y organizaciones internacionales, fortalecer la articulación del Registro Poblacional de Cáncer de Cali con redes científicas internacionales y promover nuevas oportunidades de cooperación académica, formación avanzada e intercambio de conocimiento.

Voluntarios de la Facultad de Salud brindaron atención prehospitalaria en la Maratón de Cali 2026

103 estudiantes, docentes y egresados del programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria participaron en el despliegue de salud que acompañó a los atletas durante la segunda edición de este evento deportivo.

 

La Facultad de Salud reafirmó su compromiso con la formación integral y el servicio a la comunidad mediante la participación de sus voluntarios en la Maratón de Cali 2026, un evento deportivo que reunió cerca de 20.000 atletas de 49 países y que convocó a diferentes equipos de apoyo para garantizar la seguridad y bienestar de los participantes.

El programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria lideró la participación institucional con un equipo conformado por 103 voluntarios entre estudiantes, docentes y egresados, quienes hicieron parte del componente de atención en salud durante la jornada deportiva. La participación inició desde la fase previa del evento, con actividades de preparación y educación en salud, incluyendo procesos de triage telefónico y espacios de micropedagogía durante la feria comercial de la maratón, donde los voluntarios enseñaron técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) solo con las manos) a los asistentes.

 

Durante la competencia, los voluntarios estuvieron desplegados desde las primeras horas de la mañana en los diferentes puntos de atención distribuidos a lo largo de los 42 kilómetros del recorrido, con presencia en 20 puntos de salud entre básicos, intermedios y puntos de meta para las distancias de 15K y 42K.

Este despliegue permitió brindar atención a más de 200 situaciones como agotamiento físico, deshidratación, alteraciones respiratorias, golpes de calor y descompensaciones presentadas durante la competencia.

“La atención prehospitalaria estuvo presente en diferentes momentos: desde la planeación del sistema de salud para la carrera hasta la atención directa de los corredores durante el evento. Fue un gran despliegue que permitió que nuestros voluntarios acompañaran a los atletas a lo largo de todo el recorrido y pusieran en práctica sus competencias profesionales”, destacó la docente coordinadora de la actividad, Dayhanna Herrera.

 

Como reconocimiento a la labor realizada, el pasado 17 de junio se llevó a cabo una ceremonia en el Auditorio Ives Chatain, donde se exaltó la participación de los voluntarios. El evento contó con la presencia del director general de la Maratón de Cali, Luis Felipe Posso, el director del programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria, Jonathan Stick Guerrero, y la docente coordinadora de la actividad. Durante la jornada se entregaron medallas especiales de voluntariado y certificados que reconocen el compromiso, dedicación y aporte de quienes hicieron parte de este importante operativo de salud.

Para los estudiantes, esta experiencia representó una oportunidad de aprendizaje y aplicación de los conocimientos adquiridos en su formación profesional.

“Mi experiencia fue muy gratificante porque pudimos aplicar muchas de las cosas que vemos en la carrera. Al inicio fue impactante recibir a tantas personas al mismo tiempo, pero sabía que contábamos con un equipo preparado para brindar la atención adecuada. Identificar a quienes llegaban agotados, con dificultad respiratoria o con alguna descompensación y poder brindarles apoyo fue una experiencia increíble como futura profesional en APH”, expresó la estudiante Nataly Silvana Bolaños voluntaria del programa.

 

Por su parte, Juan Diego, estudiante de séptimo semestre de Tecnología en Atención Prehospitalaria, resaltó la importancia de participar en escenarios reales de atención:

“Tuve la oportunidad de participar en la Maratón de Cali 2026 y fue una experiencia muy constructiva. Estuvimos en la atención inicial junto a mis compañeros, acompañando a los corredores que llegaban a la meta. Poder atender situaciones como deshidratación, golpes, calor o descompensaciones en el momento en que ocurrían nos permitió fortalecer nuestras habilidades y reconocer la importancia del rol del APH en escenarios deportivos”.

La participación en la Maratón de Cali 2026 refleja el compromiso de nuestros estudiantes formados para responder a las necesidades de la comunidad, integrando conocimiento, servicio y vocación en escenarios reales de atención.

 

 

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