Una práctica profesional del programa de Fonoaudiología de la Facultad de Salud acompañó durante el semestre 2026-1 a estudiantes universitarios en sus procesos académicos y de participación, promoviendo nuevas formas de comprender la comunicación, la accesibilidad y la inclusión dentro del campus.

¿Qué puede aportar la Fonoaudiología a la permanencia de estudiantes con discapacidad en la educación superior? Esa fue la pregunta que dio origen a una experiencia de práctica profesional desarrollada por estudiantes de último semestre del programa de Fonoaudiología de la Facultad de Salud, quienes durante el primer semestre de 2026 construyeron un espacio de acompañamiento basado en el diálogo, la escucha y la reflexión colectiva.
La iniciativa, orientada por la profesora Andrea Aguilar Arias, surgió como una evolución del trabajo que desde 2022 venía desarrollándose junto a un colectivo de estudiantes con discapacidad de la Universidad (ColDi). En esta nueva etapa, el proyecto amplió su alcance para recibir a estudiantes, hicieran o no parte del colectivo institucional, centrándose especialmente en quienes atravesaban la etapa final de su formación universitaria y desarrollaban sus trabajos de grado, pasantías e investigaciones. Más que un acompañamiento académico convencional, la práctica propuso comprender la comunicación como una herramienta para la participación social y la transformación de los entornos, reconociendo que las barreras que enfrentan las personas con discapacidad no siempre están en ellas, sino en las dinámicas institucionales que limitan su participación. Esta perspectiva permitió ampliar el campo de acción de la Fonoaudiología hacia escenarios educativos y comunitarios, donde el lenguaje, la lectura, la escritura y la oralidad se entienden como procesos profundamente vinculados con la vida universitaria.

Un espacio construido desde el diálogo
Durante diecisiete semanas, el equipo conformado por los estudiantes Evelyn Jhoana Rojas, Juan Camilo Restrepo y Yulieth Esmeralda Castro desarrolló encuentros presenciales y virtuales en diferentes espacios del campus y de la ciudad, adaptando las dinámicas para garantizar la continuidad del acompañamiento. Entre las principales acciones realizadas estuvieron los círculos permanentes de diálogo, el acompañamiento personalizado en procesos de lectura, escritura y organización de trabajos de grado, la búsqueda bibliográfica y la consolidación de un Club de Lectura Crítica, donde estudiantes y practicantes analizaron conjuntamente textos sobre estudios críticos latinoamericanos sobre discapacidad y compartieron experiencias sobre su tránsito por la Universidad.
Estos encuentros permitieron identificar necesidades que iban más allá de la escritura académica. Aspectos relacionados con la accesibilidad, la participación, las respuestas institucionales, la salud mental y las formas de habitar la Universidad surgieron de manera constante en las conversaciones, consolidando un espacio donde las experiencias individuales se transformaron en conocimiento colectivo.

La comunicación como herramienta para transformar entornos
Uno de los principales aprendizajes de la práctica fue comprender que acompañar no significa intervenir sobre una persona, sino construir con ella.
Desde esta perspectiva, la Fonoaudiología dejó de enfocarse exclusivamente en procesos tradicionales de atención individual para aportar a la construcción de entornos más accesibles mediante estrategias como la elaboración de guías de lectura adaptadas, el fortalecimiento de habilidades de comunicación académica y la identificación de barreras y facilitadores que inciden en la participación de estudiantes con discapacidad en la vida universitaria.
Como explicó una de las estudiantes participantes de la práctica: "Pudimos reconocer que los estudiantes necesitan una mirada integral, no solamente en aspectos de escritura, lectura y oralidad, sino también en accesibilidad, participación y en el reconocimiento de sus formas particulares de habitar la Universidad."
La experiencia también permitió cuestionar concepciones tradicionales sobre la discapacidad y evidenciar que las personas con discapacidad no son únicamente receptoras de apoyos, sino productoras de conocimiento capaces de enriquecer las discusiones sobre inclusión, participación y justicia social.

Dos productos para compartir las experiencias
Como resultado del proceso, los estudiantes junto con la docente desarrollaron dos productos que recopilan los aprendizajes construidos durante la práctica.
El primero fue el podcast "Tardear con Fono", una narrativa sonora elaborada a partir de la bitácora construida durante todo el semestre, donde los practicantes relatan cómo la experiencia transformó su comprensión de la profesión y recoge las voces y reflexiones compartidas por los estudiantes con discapacidad participantes en el espacio.
El segundo fue una exposición de Fotovoz, una metodología participativa que utiliza la fotografía como medio para expresar experiencias, reflexiones y sentimientos sobre la vida universitaria. A través de imágenes y relatos, el proyecto abordó temas como las barreras institucionales, la accesibilidad, el capacitismo, las diferentes formas de habitar la Universidad y el papel de la comunidad en la permanencia estudiantil.

Ambos productos fueron presentados durante el cierre de la práctica en un encuentro denominado “Diálogos colectivos de resonancias universitarias” para compartir y visibilizar las experiencias con la comunidad universitaria, donde estudiantes, docentes e invitados conocieron los resultados que demuestran cómo la Fonoaudiología puede contribuir a construir una universidad más accesible, participativa e incluyente. Más allá de los productos desarrollados, la práctica dejó una reflexión que orientó todo el proceso: comprender que la comunicación no se limita a la voz ni al lenguaje oral, sino que también se construye desde las experiencias compartidas, la escucha, los afectos y las múltiples maneras de relacionarnos con los demás.
En el siguiente enlace puedes conocer los dos productos desarrollados durante la práctica: https://bit.ly/3T5LzP3
Josué Daniel Gómez Martínez, Residente de tercer año de la Especialización en Anestesiología de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle, realizó una rotación clínica internacional en el Hospital de Niños "Dr. Orlando Alassia", en Santa Fe, Argentina, gracias al apoyo de la Convocatoria de Expertos Internacionales ICETEX 2026.
Durante su estancia académica, desarrollada en mayo de 2026, el Residente profundizó sus conocimientos en anestesia regional pediátrica, un campo de creciente importancia por su aporte al manejo del dolor perioperatorio, la reducción del uso de opioides y el mejoramiento de la seguridad en la atención de pacientes pediátricos.
La rotación se llevó a cabo bajo la tutoría del doctor Julio César La Palma, reconocido referente latinoamericano en anestesia regional pediátrica, permitiendo el fortalecimiento de competencias clínicas y la actualización en técnicas basadas en la evidencia científica.
"Esta experiencia fortaleció mi formación profesional y permitió establecer vínculos académicos que contribuirán al desarrollo de futuras iniciativas de cooperación e investigación entre ambas instituciones", señaló el Residente.
La movilidad contó con el respaldo del Departamento de Anestesiología de la Universidad del Valle, la Oficina de Asuntos Internacionales de la Facultad de Salud y la Convocatoria de Expertos Internacionales ICETEX 2026, consolidando el compromiso institucional con la formación de especialistas y la cooperación académica internacional.

Con el propósito de fortalecer las capacidades del personal de salud para la identificación oportuna del cáncer infantil, la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) en Cáncer de la Facultad de Salud desarrolló el taller “Detección temprana del cáncer infantil en atención primaria”, una iniciativa realizada en articulación con la IPSI Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN).

La jornada, realizada el pasado 11 de junio, estuvo acompañada por la profesora Vivian Carolina Piedrahita Romero, docente de la Escuela de Enfermería y miembro de la I+D+i en Cáncer de la Facultad de Salud, junto a un equipo interdisciplinario conformado por Paula Andrea Tose Vergara, enfermera, magíster en Salud Pública y candidata a Doctora en Ciencias de la Salud y miembro de la I+D+i en Cáncer de la Facultad de Salud; y la Dra. María Alejandra Ágredo Lucio, médica pediatra y hematooncóloga pediatra, con formación en el Instituto Nacional de Cancerología, junto a un equipo interdisciplinario.
El taller estuvo dirigido a profesionales de medicina, enfermería, auxiliares de enfermería y promotores de salud de la IPS ACIN, con el objetivo de fortalecer sus competencias para reconocer signos y síntomas de alarma, orientar adecuadamente a las familias y favorecer la remisión temprana de niños y niñas con sospecha de cáncer hacia servicios especializados.

Durante el encuentro se abordaron aspectos fundamentales como las generalidades del cáncer infantil, su importancia como problema de salud pública, los tipos de cáncer más frecuentes en población pediátrica, las rutas de atención desde la estrategia AIEPI para cáncer infantil y el análisis de casos clínicos mediante metodologías participativas que permitieron relacionar los conocimientos adquiridos con situaciones reales de atención.
Para la profesora Vivian Piedrahita, esta formación representa una oportunidad para acercar el conocimiento científico y fortalecer el rol del talento humano en salud como actor clave en la detección temprana: “La atención primaria tiene un papel fundamental en la sospecha inicial del cáncer infantil, porque reconocer a tiempo los signos de alarma puede cambiar el pronóstico y las oportunidades de tratamiento de los niños y niñas”.

La actividad cobra especial relevancia frente al desafío que representa el diagnóstico tardío del cáncer infantil, una situación que continúa impactando los resultados en salud. Por ello, fortalecer las capacidades del personal de primera atención contribuye a reducir barreras, mejorar los tiempos de diagnóstico y favorecer una atención más oportuna e integral.
Con este tipo de iniciativas, la Universidad del Valle, a través de la Facultad de Salud y la Unidad I+D+i en Cáncer, reafirma su compromiso con la generación de conocimiento, la educación continua y el trabajo articulado con comunidades y territorios para aportar al fortalecimiento de la salud pública y la atención oncológica en Colombia.


Entre el 16 y el 26 de junio de 2026, el Doctorado en Ergonomía de la Facultad de Salud realizó su semana de concentración académica, un espacio de formación avanzada que reunió a estudiantes, docentes e investigadores alrededor de nuevas perspectivas teóricas y metodológicas para el estudio de la relación entre las personas, el trabajo y los sistemas organizacionales. Esta jornada contó con la participación de destacados expertos internacionales en el campo de la Ergonomía de la Actividad Francófona, quienes aportaron sus conocimientos y experiencias investigativas para fortalecer el proceso formativo de los futuros doctores en Ergonomía. La participación internacional fue posible gracias al apoyo de la estrategia “Expertos Internacionales” del ICETEX, que impulsa la movilidad académica y la transferencia de conocimiento especializado hacia las instituciones de educación superior del país.
Durante la semana de concentración participaron los doctores José Orlando Gomes (Brasil), Vivian Aline Mininel (Brasil), Octavio López Millán (México) y Denis Chávez (Ecuador), investigadores con amplia trayectoria en áreas estratégicas de la ergonomía y los factores humanos.

El doctor José Orlando Gomes, expresidente de la Asociación Internacional de Ergonomía (IEA) y doctor por la Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ) y el Conservatoire National des Arts et Métiers (CNAM) de Francia, compartió su experiencia en macroergonomía e ingeniería de la resiliencia, abordando el análisis de sistemas complejos y organizaciones de alto riesgo, con aportes relacionados con la seguridad y la adaptación organizacional.
La doctora Vivian Aline Mininel, investigadora de la Federal University of São Carlos (UFSCar) y del Centre de Recherche sur le Travail et le Développement (CRTD-CNAM), aportó desde la perspectiva de la ergonomía de la actividad y la salud mental en el trabajo, profundizando en las diferencias entre el trabajo prescrito y el trabajo real, así como en los factores psicosociales y el bienestar de los trabajadores, especialmente en el sector salud.
Por su parte, el doctor Denis Chávez, docente investigador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y doctor en Ciencias Cognitivas de la Université Paris Sciences & Lettres (PSL), fortaleció la discusión académica alrededor de la ergonomía cognitiva, la usabilidad, las interfaces tecnológicas y la tele-ergonomía, incluyendo metodologías innovadoras como el análisis mediante eye-tracking y el estudio de nuevas formas de trabajo digital.
El doctor Octavio López Millán, investigador del Instituto Tecnológico de Hermosillo (México), enriqueció el espacio desde la ergonomía física y la ingeniería industrial, aportando herramientas relacionadas con antropometría aplicada, diseño de estaciones de trabajo y estrategias para prevenir lesiones laborales, articulando la salud ocupacional con la productividad.

La presencia de estos académicos permitió que los estudiantes del Doctorado en Ergonomía ampliaran sus perspectivas investigativas, integrando dimensiones físicas, cognitivas y organizacionales para responder a los desafíos actuales del mundo laboral, desde los sectores industriales hasta los nuevos escenarios mediados por la tecnología y el trabajo remoto. Además, este encuentro fortaleció la creación de redes internacionales de colaboración científica, generando oportunidades para futuras investigaciones conjuntas, movilidad académica y cooperación con instituciones y centros de investigación de reconocimiento mundial.
Con esta semana de concentración, el Doctorado en Ergonomía continúa trabajando en la formación de investigadores capaces de generar soluciones innovadoras frente a los desafíos sociolaborales actuales y consolida el liderazgo de la Universidad del Valle en la producción de conocimiento para la promoción de ambientes de trabajo más saludables y seguros.

La profesora Elvia Karina Grillo, docente del Departamento de Patología de la Facultad de Salud, participó en una comisión académica internacional desarrollada en Francia, en el marco de dos importantes escenarios científicos en epidemiología y vigilancia del cáncer: el 50th Scientific Meeting of the GRELL (Group for Cancer Epidemiology and Registration in Latin Language Countries), realizado en Dijon del 13 al 15 de mayo de 2026, y la conferencia IARC@60 “Cancer Research into Action”, organizada por la International Agency for Research on Cancer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Lyon del 19 al 21 de mayo de 2026.
Esta movilidad académica, que contó con financiación parcial del ICETEX a través de la convocatoria Expertos Internacionales, permitió fortalecer la participación de la Universidad del Valle en redes científicas globales y visibilizar el trabajo desarrollado desde el Registro Poblacional de Cáncer de Cali y el Departamento de Patología en el campo de la investigación epidemiológica del cáncer.
Durante su participación en el encuentro del GRELL, la profesora Grillo presentó resultados de investigaciones relacionadas con el impacto y uso de los datos de registros poblacionales de cáncer, así como avances en innovación metodológica mediante el uso de inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural aplicado a reportes de patología. Estos aportes permitieron destacar el liderazgo institucional en transformación digital, fortalecimiento de la calidad de la información y generación de conocimiento para la vigilancia en salud pública.
Posteriormente, en la conferencia IARC@60, uno de los espacios internacionales más relevantes en investigación y control del cáncer, la profesora presentó estudios enfocados en supervivencia del cáncer y análisis de inequidades en salud, contribuyendo a las discusiones globales sobre los desafíos actuales en epidemiología del cáncer. La comisión académica también permitió consolidar alianzas estratégicas con investigadores y organizaciones internacionales, fortalecer la articulación del Registro Poblacional de Cáncer de Cali con redes científicas internacionales y promover nuevas oportunidades de cooperación académica, formación avanzada e intercambio de conocimiento.

103 estudiantes, docentes y egresados del programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria participaron en el despliegue de salud que acompañó a los atletas durante la segunda edición de este evento deportivo.

La Facultad de Salud reafirmó su compromiso con la formación integral y el servicio a la comunidad mediante la participación de sus voluntarios en la Maratón de Cali 2026, un evento deportivo que reunió cerca de 20.000 atletas de 49 países y que convocó a diferentes equipos de apoyo para garantizar la seguridad y bienestar de los participantes.
El programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria lideró la participación institucional con un equipo conformado por 103 voluntarios entre estudiantes, docentes y egresados, quienes hicieron parte del componente de atención en salud durante la jornada deportiva. La participación inició desde la fase previa del evento, con actividades de preparación y educación en salud, incluyendo procesos de triage telefónico y espacios de micropedagogía durante la feria comercial de la maratón, donde los voluntarios enseñaron técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) solo con las manos) a los asistentes.

Durante la competencia, los voluntarios estuvieron desplegados desde las primeras horas de la mañana en los diferentes puntos de atención distribuidos a lo largo de los 42 kilómetros del recorrido, con presencia en 20 puntos de salud entre básicos, intermedios y puntos de meta para las distancias de 15K y 42K.
Este despliegue permitió brindar atención a más de 200 situaciones como agotamiento físico, deshidratación, alteraciones respiratorias, golpes de calor y descompensaciones presentadas durante la competencia.
“La atención prehospitalaria estuvo presente en diferentes momentos: desde la planeación del sistema de salud para la carrera hasta la atención directa de los corredores durante el evento. Fue un gran despliegue que permitió que nuestros voluntarios acompañaran a los atletas a lo largo de todo el recorrido y pusieran en práctica sus competencias profesionales”, destacó la docente coordinadora de la actividad, Dayhanna Herrera.

Como reconocimiento a la labor realizada, el pasado 17 de junio se llevó a cabo una ceremonia en el Auditorio Ives Chatain, donde se exaltó la participación de los voluntarios. El evento contó con la presencia del director general de la Maratón de Cali, Luis Felipe Posso, el director del programa de Tecnología en Atención Prehospitalaria, Jonathan Stick Guerrero, y la docente coordinadora de la actividad. Durante la jornada se entregaron medallas especiales de voluntariado y certificados que reconocen el compromiso, dedicación y aporte de quienes hicieron parte de este importante operativo de salud.
Para los estudiantes, esta experiencia representó una oportunidad de aprendizaje y aplicación de los conocimientos adquiridos en su formación profesional.
“Mi experiencia fue muy gratificante porque pudimos aplicar muchas de las cosas que vemos en la carrera. Al inicio fue impactante recibir a tantas personas al mismo tiempo, pero sabía que contábamos con un equipo preparado para brindar la atención adecuada. Identificar a quienes llegaban agotados, con dificultad respiratoria o con alguna descompensación y poder brindarles apoyo fue una experiencia increíble como futura profesional en APH”, expresó la estudiante Nataly Silvana Bolaños voluntaria del programa.

Por su parte, Juan Diego, estudiante de séptimo semestre de Tecnología en Atención Prehospitalaria, resaltó la importancia de participar en escenarios reales de atención:
“Tuve la oportunidad de participar en la Maratón de Cali 2026 y fue una experiencia muy constructiva. Estuvimos en la atención inicial junto a mis compañeros, acompañando a los corredores que llegaban a la meta. Poder atender situaciones como deshidratación, golpes, calor o descompensaciones en el momento en que ocurrían nos permitió fortalecer nuestras habilidades y reconocer la importancia del rol del APH en escenarios deportivos”.
La participación en la Maratón de Cali 2026 refleja el compromiso de nuestros estudiantes formados para responder a las necesidades de la comunidad, integrando conocimiento, servicio y vocación en escenarios reales de atención.

Un equipo de estudiantes de último semestre y una docente del programa de Fonoaudiología de la Facultad de Salud llevaron a cabo la segunda experiencia de práctica comunitaria rural, esta vez en el corregimiento de La Buitrera, Cali, donde desarrollaron acciones orientadas al fortalecimiento de la salud, la educación inclusiva y el acompañamiento a niños, niñas y jóvenes con y sin discapacidad y sus familias, como parte de la apuesta del programa por acercar la formación profesional a las realidades sociales del territorio.

La práctica Fono Paz Rural fue desarrollada con el acompañamiento académico de la docente Andrea Aguilar A, de la Escuela de Rehabilitación Humana, quien se destaca por liderar y orientar los procesos de intervención comunitaria y el trabajo en el territorio. En esta experiencia ha acompañado la consolidación de esta iniciativa desde una perspectiva de atención primaria en salud, derechos, inclusión y diversas formas de comunicación y participación en entornos sociales. La práctica también contó con la participación de Bárbara Cruz, estudiante de intercambio de la Universidad de Chile, quien se vinculó a la experiencia como parte de su proceso formativo.
Desde 2022, la práctica rural denominada Fono Paz Rural ha permitido que nueve cohortes de estudiantes del programa se vinculen, junto con la docente, con comunidades del territorio, inicialmente en el corregimiento de La Leonera y, desde el año pasado, en el corregimiento de La Buitrera, donde se han consolidado estrategias de acompañamiento junto a instituciones de salud y educación, familias, personas con discapacidad y actores comunitarios. Esta iniciativa nació del proceso Fono Paz, liderado también por la profe Andrea, quien, junto a un grupo de estudiantes en 2016, se vincularon a las prácticas del Programa Institucional de Paz de la Universidad del Valle, como una apuesta por aportar desde el programa de fonoaudiología a la construcción de paz, acompañando población excombatiente en proceso de reincorporación a la vida civil. Con el paso del tiempo, la propuesta de trabajo se fue transformando y reorientando hacia contextos rurales, reconociendo la importancia de acercar los servicios de salud y rehabilitación a las comunidades desde una perspectiva colectiva y territorial.

En La Buitrera, durante el segundo semestre de 2025, el equipo de práctica, conformado esta vez por tres estudiantes de noveno semestre y la docente, iniciaron la primera práctica del programa de fonoaudiología en la Institución Educativa Rural Buitrera, sede Toledo, acompañando procesos relacionados con comunicación oral, lectura, escritura y estrategias de apoyo para niños y niñas que requerían acompañamiento en sus procesos de aprendizajes. También se exploraron acciones relacionadas con el proceso de alimentación y otras necesidades identificadas por la comunidad educativa. Gracias a la positiva evaluación realizada por directivos, docentes y profesionales de apoyo de la institución, el proceso continuó durante el primer semestre de 2026, ampliando su presencia en el territorio con jornadas completas de trabajo. En las mañanas, las estudiantes acompañaron a los grados Transición y Primero, apoyando a estudiantes con necesidades específicas de comunicación, algunos de ellos con etiqueta de discapacidad; mientras que en las tardes desarrollaron encuentros comunitarios en el puesto de salud de La Buitrera.
El impacto de este acompañamiento ha sido reconocido por la comunidad educativa. Para Jorge Enrique Silva Bastidas, rector de la Institución Educativa La Buitrera, el trabajo realizado por las estudiantes de Fonoaudiología y la profesora Andrea Aguilar Arias ha representado un aporte significativo para estudiantes, docentes y familias.
“Ha sido muy importante el acompañamiento que han realizado tanto las estudiantes como la profesora Andrea, que ha estado orientándoles para la realización de ese trabajo. Ha sido una labor muy bonita, muy comprometida y con una muy buena respuesta de parte de todos los miembros de la comunidad educativa”, destacó el rector.

Durante el desarrollo de la práctica también se fortalecieron espacios de encuentro con madres, padres, cuidadores y familias de la comunidad, quienes participaron voluntariamente en jornadas orientadas al fortalecimiento de prácticas relacionadas con alimentación, lectura, escritura, oralidad y nuevas formas de aprendizaje. Para una madre de familia de un estudiante de segundo grado, quien participó en estos espacios de acompañamiento, la experiencia permitió adquirir herramientas útiles para apoyar los procesos de sus hijos en casa.
“Fue muy provechosa porque nos dieron información muy importante para poner en práctica con nuestros hijos. Representó muchas ideas para lograr que se alimenten adecuadamente, y mi hijo ha mejorado mucho en cuanto a recibir todo tipo de alimentos”, expresó.
Estos encuentros complementaron el trabajo con acompañamientos específicos a niños y niñas, desde una mirada amplia de la fonoaudiología, que reconoce a las personas en su individualidad, sin desconocer que sus vidas transcurren en interacción con otras personas en los contextos familiar, social y comunitario.
“Las acciones en la ruralidad nos invitan a comprender la fonoaudiología desde una perspectiva diferente, no únicamente desde el modelo tradicional del consultorio, sino desde la atención primaria en salud, la promoción, la prevención y el trabajo colectivo con las comunidades”, destacó la docente líder del proceso.

Esta práctica ha sido posible gracias al trabajo articulado con la E.S.E. Ladera, entidad que ha facilitado el desarrollo de acciones de Rehabilitación Basada en Comunidad en los territorios rurales, así como con la Secretaría de Educación Distrital de Santiago de Cali, mediante convenios de docencia- servicio que se configuran como espacios de articulación que permiten fortalecer los procesos de educación inclusiva y promoción de la salud en instituciones públicas rurales.
La experiencia Fono Paz Rural representa una apuesta por una formación profesional conectada con las realidades sociales, donde los futuros fonoaudiólogos no solo desarrollan competencias disciplinares, sino que también construyen nuevas formas de acompañamiento desde la empatía, la participación comunitaria y el reconocimiento del territorio. Tras la culminación del semestre y la evaluación positiva realizada por estudiantes, familias, comunidad educativa y actores locales, el programa proyecta continuar fortaleciendo este trabajo en La Buitrera durante el segundo semestre de 2026.

La profesora Esther Cecilia Wilches Luna, docente de la Escuela de Rehabilitación Humana de la Facultad de Salud, participó en el VII Congreso de World Physiotherapy South America Region y el VII Congreso Uruguayo de Fisioterapia, realizados en Punta del Este, Uruguay, un encuentro que reunió a fisioterapeutas, investigadores, docentes, autoridades y líderes del sector salud de toda la región para debatir sobre los desafíos y avances que están transformando la profesión.
El evento, organizado en el marco de la conmemoración de los 70 años de la Asociación de Fisioterapeutas del Uruguay, marcó el regreso de la presencialidad para la comunidad científica regional y se consolidó como un espacio estratégico para el intercambio de conocimientos, la actualización científica, la innovación y la construcción de redes internacionales de colaboración.
Bajo el lema “Ciencia que impulsa, tecnología que transforma y fisioterapia que conecta”, el congreso promovió el diálogo en torno a las nuevas tendencias clínicas, el impacto de la investigación en la práctica profesional, la gestión de los servicios de salud y el fortalecimiento del papel de la fisioterapia dentro de los equipos interdisciplinarios de atención.

Gracias al apoyo brindado por el ICETEX, la profesora Wilches hizo parte de este importante escenario académico presentando una investigación sobre el síndrome Post-UCI, una condición que afecta a personas que han sobrevivido a estancias prolongadas en unidades de cuidados intensivos y que representa un desafío creciente para los sistemas de rehabilitación en el mundo.
Además de compartir los resultados de su trabajo investigativo con expertos de distintos países, la docente fortaleció vínculos académicos y científicos que abrirán nuevas oportunidades para la Facultad de Salud. Entre los resultados más destacados de su participación se encuentra su vinculación como revisora científica de la revista argentina AJRPT, así como el avance definitivo en la consolidación de un convenio bilateral con la Universidad de São Paulo, una de las instituciones de educación superior más reconocidas de América Latina.
La experiencia adquirida durante el congreso permitirá incorporar a los programas de pregrado y posgrado conocimientos actualizados sobre tendencias internacionales, estándares globales de atención y desarrollos recientes en fisioterapia y rehabilitación, fortaleciendo la formación de estudiantes y profesionales del área.

La Facultad de Salud de la Universidad del Valle celebra la renovación de la Acreditación en Alta Calidad de la Especialización en Neurocirugía por un periodo de ocho años, reconocimiento otorgado por el Ministerio de Educación Nacional mediante la Resolución 015765 del 9 de junio de 2026.
La decisión, respaldada por el concepto favorable del Consejo Nacional de Acreditación (CNA), ratifica la excelencia académica del programa y reconoce su aporte a la formación de especialistas altamente capacitados para responder a los retos de la atención neuroquirúrgica en Colombia. Asimismo, la resolución establece la renovación automática del registro calificado por el mismo periodo, garantizando la continuidad de la oferta académica bajo los más altos estándares de calidad.

La Acreditación en Alta Calidad constituye uno de los máximos reconocimientos otorgados por el Estado colombiano a los programas de educación superior y refleja el compromiso institucional con la mejora continua, la excelencia académica, la investigación, la proyección social y la formación integral de los profesionales de la salud.
Con una trayectoria consolidada, la Especialización en Neurocirugía se ha convertido en un programa estratégico para el fortalecimiento del talento humano especializado en el país. A través de una rigurosa formación académica y clínica, sus Residentes desarrollan competencias para el diagnóstico, tratamiento e intervención de patologías neurológicas y neuroquirúrgicas de alta complejidad, contribuyendo significativamente a la atención de pacientes en la región y en diferentes territorios de Colombia.
Este reconocimiento también destaca el trabajo articulado entre docentes, Residentes, egresados y los escenarios de práctica clínica que hacen posible una formación basada en la excelencia, el conocimiento científico y la atención centrada en el paciente. La sólida relación docencia-servicio y el compromiso de las instituciones de salud aliadas como el Hospital Universitario del Valle, han sido fundamentales para garantizar procesos formativos de alta calidad y un entorno propicio para el aprendizaje especializado.

La renovación por ocho años evidencia la madurez académica del programa y el impacto que ha generado en el desarrollo de la neurocirugía colombiana. Sus egresados han contribuido al fortalecimiento de los servicios especializados de salud, la investigación clínica y la atención de enfermedades neurológicas complejas, respondiendo a necesidades prioritarias del sistema de salud y de la población.
Para la Facultad de Salud, este logro representa la consolidación de un proyecto académico que durante décadas ha apostado por la formación de especialistas con excelencia científica, ética y humana, comprometidos con la generación de conocimiento, innovación y el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades.
El dispositivo UBICU, liderado por la profesora Esther Cecilia Wilches Luna, de la Escuela de Rehabilitación Humana, fue distinguido por su potencial de transferencia tecnológica y aporte a la recuperación respiratoria de pacientes.

La investigación e innovación desarrolladas desde las universidades del Valle del Cauca continúan obteniendo reconocimiento a nivel nacional. El Grupo de Investigación Ejercicio y Salud Cardiopulmonar (GIESC) de la Universidad del Valle, en alianza con la Pontificia Universidad Javeriana Cali, fue galardonado en el XV Premio Nacional al Inventor Colombiano 2026, organizado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).
El reconocimiento fue otorgado en la categoría especial “Mejor Invención con Gestión Comercial”, que destaca aquellas innovaciones con alto potencial de comercialización y transferencia al sector productivo, contribuyendo al fortalecimiento del desarrollo tecnológico y empresarial del país. Este reconocimiento especial hace parte de los premios otorgados por la SIC a las invenciones con mayor potencial de explotación comercial y generación de impacto económico y social.

La distinción fue concedida al proyecto UBICU (Sistema Incentivo Respiratorio UBICU), una innovación orientada a apoyar los procesos de rehabilitación pulmonar mediante la reexpansión de los pulmones y el monitoreo del flujo y volumen de aire inspirado durante terapias respiratorias prescritas a pacientes.
El desarrollo de esta tecnología contó con el liderazgo de la profesora Esther Cecilia Wilches Luna, docente de la Escuela de Rehabilitación Humana de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle y líder del Grupo de Investigación Ejercicio y Salud Cardiopulmonar (GIESC), quien obtuvo la patente en la modalidad de Modelo de Utilidad otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio. El proyecto fue desarrollado en colaboración con docentes e investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, consolidando una alianza interinstitucional que ha permitido transformar conocimiento científico en soluciones concretas para el sector salud.

UBICU surgió como respuesta a las necesidades de rehabilitación respiratoria, especialmente relevantes en el contexto posterior a la pandemia por COVID-19, y representa una herramienta innovadora que facilita el seguimiento de la terapia respiratoria y promueve una recuperación más efectiva de la función pulmonar.
Este importante reconocimiento exalta la capacidad científica y tecnológica de los grupos de investigación de ambas instituciones, así como el valor del trabajo colaborativo entre universidades para generar desarrollos con impacto social y potencial de transferencia al sector productivo.

Para la Facultad de Salud, este logro constituye una muestra del compromiso permanente de sus investigadores con la generación de conocimiento, la protección de la propiedad intelectual y la búsqueda de soluciones innovadoras que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de las personas.