El pasado 13 de abril, Fabián Méndez Paz, profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, participó como conferencista durante la socialización del proceso de monitoreo participativo de los impactos en salud por contaminación con mercurio en el río Nechí, que se lleva a cabo con organizaciones sociales del Bajo Cauca, en el departamento de Antioquia.
Esta socialización hace parte del proyecto de investigación doctoral que adelanta Chiara Chiavaroli, estudiante de doctorado del Departamento de Desarrollo Internacional del London School of Economics and Political Science, el cual se ejecuta bajo los recursos del KEI (Knowledge and Exchange Impact) del Reino Unido.

Durante su participación, el profesor Fabián Méndez presentó a los grupos organizados de la comunidad, un análisis de los efectos del mercurio en la salud desde una perspectiva integral, tomando en cuenta los procesos asociados a la determinación social de los impactos en los ecosistemas y en las poblaciones del uso de este metal en la minería.
El profesor Fabián es médico, doctor en epidemiología, profesor titular de la Universidad del Valle e investigador. Actualmente coordina el Grupo de Investigación de Epidemiología y Salud Poblacional- GESP, a través del cual participa en múltiples proyectos internacionales que abordan temas relacionados a la salud y la justicia ambiental, el cambio climático y la salud colectiva. En relación con el tema de su conferencia, realizó estudios sobre la contaminación con mercurio en los corregimientos del municipio de Suarez. Cauca, y lleva a cabo ahora investigaciones sobre dicha contaminación en el piedemonte amazónico en el Caquetá.

La Minería en el bajo Cauca
El departamento de Antioquia produce más de la mitad del total de oro que se extrae en el país. De este, cerca del 60% se produce en el bajo Cauca, que es una de las regiones mineral aluviales más importantes del país y del mundo. Sin embargo, esta subregión es una de las más pobres del departamento de Antioquia. Históricamente, la minería ha existido en esta zona del país desde la colonia. Actualmente, en el bajo Cauca hay tres tipos de minería: la minería artesanal, realizada por barequeros herederos de prácticas tradicionales como la batea y el cajón; la minería mecanizada ilegal, realizada por bragueros y la minería legal, que también es mecanizada, hecha por compañías internacionales y controlada por dos grandes grupos bancarios de Colombia.
Impactos ambientales, sociales y en la salud de las personas.
Con la llegada de las empresas extranjeras mineras a la región llegó el mercurio, un metal que se adhiere al oro formando una amalgama que facilita que éste se desprenda mejor de la piedra, arena u otro material, acelerando su proceso de extracción, pero que trae enormes consecuencias para los ecosistemas, la seguridad alimentaria y la salud de las poblaciones de la región.
Un estudio del impacto ambiental en el bajo Cauca y nordeste antioqueño realizado por la Universidad del Antioquia y publicado en el año 1991, confirmó que uno de los graves impactos a causa de la minería en la región, fue la desviación del río Nechí, lo que ha ocasionado un deterioro de los ecosistemas de la zona, derivado en catástrofes naturales como deslizamientos, avalanchas, derrumbes, entre otros.
Por otra parte, las dragas y el material pesado que remueve el suelo y la vegetación de las orillas del río han ocasionado un alto nivel de sedimentación, generando taponamiento de los canales y un daño en gran parte de la vegetación. Esto ha ocasionado la desaparición de varios humedales que son cuna para la reproducción de peces, lo que suponen también un peligro para el consumo por su alto grado de mercurio.
El mercurio es un metal altamente tóxico y que no se degrada con el paso de los años. Su utilización en la minería aluvial en la región ha ocasionado un alto contenido de contaminación en las aguas, suponiendo un riesgo para la flora, la fauna y afectando las fuentes de los acueductos de las poblaciones. La contaminación por mercurio puede ocurrir al respirar aire contaminado, ingerir agua o alimentos contaminados o cuando se manipula y se entra en contacto directo por la piel. Los altos niveles de mercurio en el cuerpo humano pueden generar temblores, afectación en la visión, afectación en la coordinación y velocidad para movernos, cáncer, daños cognitivos (memoria, capacidad para concentrarse y aprender), afectaciones en estado de ánimo (irritabilidad, ansiedad) También puede generar efectos en el corazón, como el aumento de la presión arterial y la alteración de la función cardíaca, además de efectos reproductivos como Infertilidad y problemas en el desarrollo del bebé.
La alteración del medio ambiente y los cambios en la distribución del uso de la tierra han provocado una transformación del modelo productivo, con la consiguiente pérdida de medios de vida como la pesca, la agricultura y la minería ancestral. El oro, la ganadería y la presencia de cultivos de uso ilícito representan importantes fuentes de activos en esta región del país. El dominio de estos recursos a través del control territorial ha permitido a los actores armados ilegales financiarse y persistir en la región, precipitando un conflicto social que se ha traducido en violencia, inestabilidad social, empobrecimiento, desplazamiento forzado, violación de derechos humanos y trabajo infantil.

A la luz de las circunstancias mencionadas, el profesor Fabián Méndez considera imperativo evaluar el alcance de la contaminación en las fuentes de agua, así como en el pescado y otras fuentes potenciales de exposición. Es de suma importancia dar prioridad a la protección de los grupos más vulnerables, incluidos los niños y las madres, así como reforzar la organización comunitaria y los esfuerzos de colaboración para salvaguardar los derechos de la comunidad y el medio ambiente, y promover la minería tradicional sin mercurio. Dado que el conflicto social asociado a la minería del oro es un problema complejo que afecta severamente múltiples regiones del país, incluyendo más recientemente la profundización del extractivismo en los territorios amazónicos, es urgente la definición de políticas y acciones que salvaguarden los ecosistemas y las comunidades en todo el territorio nacional.
En su conferencia con las comunidades, el profesor ofreció además recomendaciones individuales para proteger la salud y el bienestar de estas comunidades. Entre ellas, medidas para reducir la exposición a través de distintas vías, como la inhalación, la ingestión y el contacto con elementos contaminados. También aconsejó mantener una dieta equilibrada, dado que un cuerpo sano tiene mejores capacidades de respuesta. Ante cualquier síntoma de enfermedad, aconsejó consultar a los profesionales sanitarios, someterse a los exámenes pertinentes y tomar las medidas necesarias para preservar la salud.

Fuente: "Impactos de la minería extractiva aurífera en el río Nechí", Observatorio de Derechos Humanos y Paz del Instituto Popular de Capacitación (IPC) de Medellín.
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